Sábado, 25 de julio de 2009

 

Me decidí a escribir un blog en donde pudiera expresar aquellos sentimientos que se apabullan en mi interior.
Una mezcla de emociones que por momentos es una subida y al segundo siguiente caigo en picada.
Reconozco que tengo muchos problemas para conocer gente. Por un lado, toda mi vida he sido tímida y por el otro, tengo muchos complejos. Crecí junto a un par de amigas que tenían una obsesión patológica con el peso. Sí, una era bulímica y la otra anoréxica. A pesar de su enfermedad, yo las envidiaba. Siempre se veían esplendidas, llamando la atención de todos los chicos.
Yo nunca fui delgada y en aquella época del secundario, si bien no era delgada tampoco era obsesa. Sin embargo, tanto escucharlas decirme que era gorda, que tendría que bajar de bajar de peso y mi familia que me decía que me veía bien. Me sentí confundida, me deje llevar y al final, me dejó de importar. Comencé a comer y comer, y seguí comiendo. Obviamente, ahora estoy pagando el precio … al mirarme al espejo solo veo una enorme vaca. Muy parecida a la de la novela “mi gorda bella” solo que de bella no tengo nada.
Con mis complejos a cuesta y mi timidez, han pasado 28 años en los que me ha costado acercarme a un chico y confiar en él.
No solo con los chicos tengo problemas para relacionarme, sino también con el resto de las personas. A tal punto, que no tengo amigas o amigos, solo conocidos. Muchas cosas han pasado durante mi vida, las personas que creí que eran mis amigas, terminaron siendo una manada de hienas traicioneras que arruinaron mi paso por el secundario.
Y luego, desconfiada, ya no pude entablar una relación sincera. Y ahora, me siento terriblemente sola.
Y cuando uno pasa tanto tiempo sola y encerrada en sí mismo, tiende a pensar en lo peor y deprimirse aún más. Y en esos momentos, cualquier opción le parece bien. En mi caso, me arriesgué a conocer a través de un chat a chico, intercambiamos los números del celular y al principio todo iba bien. Mensajito va, mensajito bien y comencé a tomarle cariño. El celular se volvió un obsesión, esperando su mensaje, enviándole uno. Me fui sincerando, contándole cosas, sintiéndome escuchada y ese fue mi error. Las cosas se pusieron más intensas y todo por celular. Nos volvimos una especie de novios virtuales, algo que al pensarlo, me hace sentir una tarada.
Ahora quiere conocerme en persona, solo que, en lugar de empezar por una simple salida, ya tiene otra idea en mente … lo que piensan todos los hombres.
Yo, por el contrario, quiero una historia romántica, pero quizás el problema sea, que en esta época eso ya no existe o que tal vez, siendo como soy y viéndome de esta forma, solo tengo que conformarme con lo que puedo, abandonando mis sueños y mis ideales.


Tags: tristeza, angustia, soledad, dolor

Publicado por fenix1610 @ 14:47
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